• La caminata llevó la exigencia de justicia desde el Palacio Municipal hasta la Fiscalía Oriente.
Ante la crisis de inseguridad, las desapariciones, los homicidios y la impunidad que lastiman a Cuautla, Yndira Sandoval convocó a la ciudadanía a la Caminata por la Justicia para las Muertas y los Muertos de Cuautla, una movilización para honrar a las víctimas, acompañar a sus familias y exigir que las autoridades asuman su responsabilidad.
Durante la jornada, Sandoval realizó una declaratoria de luto por las víctimas de la violencia y colocó una corona frente al Palacio Municipal, como una protesta simbólica contra un gobierno que, como afirmó, no ve ni escucha a su ciudadanía.
La activista señaló que Cuautla no solamente está de luto por las vidas que ha perdido, sino también por la tranquilidad arrebatada a sus habitantes y por el abandono institucional que enfrentan las familias que buscan justicia. “Es una desgracia y debe quedar claro: Aquí la gente no está muriendo, la están matando”, sostuvo.
Sandoval llamó a dejar de minimizar la crisis de seguridad mediante cifras aisladas y exigió que se conozca la dimensión completa de la violencia. De acuerdo con los datos documentados en el informe que acompaña su posicionamiento, los homicidios, intentos de homicidio y otras agresiones contra la vida pasaron de 154 casos en 2025 a 247 en 2026. Cuautla registra, además, 206 denuncias por extorsión, 6,022 denuncias por delitos de todo tipo y 222 personas desaparecidas al 28 de octubre de 2026. Dieciséis delitos alcanzaron sus niveles más altos de los últimos once años. “Bajó un número, pero aumentaron otros dieciséis indicadores delictivos. La realidad no se puede esconder detrás de una cifra”, puntualizó.
Después de la declaratoria de luto, inició la caminata con la participación de ciudadanas y ciudadanos cansados de la violencia y la inseguridad. El recorrido tuvo como destino la Fiscalía Oriente, donde se colocó el Muro de la Impunidad y el Muro de la Vergüenza, como expresiones de la exigencia colectiva de verdad y justicia para las víctimas. Como parte de la jornada, también se plasmó sobre el pavimento de las calles del centro de Cuautla la palabra JUSTICIA, rodeada de veladoras y acompañada de fotografías, en un homenaje visual a las víctimas y un llamado a que sus historias no sean olvidadas.
Para Sandoval, estas acciones representan una denuncia contra la indiferencia institucional y una exigencia para que las autoridades garanticen investigaciones eficaces, encuentren a las personas desaparecidas, atiendan a las víctimas y rindan cuentas de sus resultados. “Gobernar no es administrar la tragedia. Gobernar es prevenirla”.
La activista sostuvo que Cuautla necesita instituciones éticas, humanas y a la altura de las circunstancias, capaces de comprender que detrás de cada expediente hay una persona, detrás de cada cifra hay una familia y detrás de cada exigencia ciudadana hay un derecho que debe garantizarse.
“Cuautla y toda su gente nos necesitan presentes, organizados y de pie. No podemos acostumbrarnos a vivir con miedo ni aceptar que la impunidad sea nuestro destino”, afirmó al tiempo que reivindicó su visión de Cuautla como una tierra de historia con futuro, cuya dignidad y resistencia no deben quedar sometidas a la violencia ni a la indiferencia de sus autoridades.
“¡Nosotras y nosotros no nos arrodillamos! No nos arrodillamos ante la violencia, no nos rendimos ante la impunidad y no aceptamos como inevitable aquello que las instituciones tienen la obligación de combatir”.
La convocatoria concluyó con un llamado a convertir el duelo en memoria, la indignación en exigencia y la participación ciudadana en una defensa colectiva del derecho a vivir en paz. “Que nadie confunda nuestro luto con silencio, ni nuestra indignación con debilidad. Hoy declaramos luto en Cuautla, pero no declaramos resignación. Por las muertas y los muertos de Cuautla, por quienes nos faltan y por quienes seguimos aquí: ¡Cuautla merece seguridad, justicia y paz! ¡Que viva Cuautla, tierra de historia y de futuro, y que muera el mal gobierno!”, concluyó.


































