• La presidenta de México sostuvo que no debe existir ninguna sospecha de corrupción en el organismo electoral; sobre una posible renuncia de la consejera presidenta, señaló que es una decisión personal.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió transparencia y auditorías para esclarecer los señalamientos sobre presuntas irregularidades en el Instituto Nacional Electoral (INE), particularmente los relacionados con su consejera presidenta, Guadalupe Taddei Zavala.
Durante la conferencia mañanera del viernes 23 de octubre, realizada en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que no debe existir ninguna sospecha de corrupción en el organismo, especialmente ante el proceso electoral en curso.
“No debe haber ninguna sombra de corrupción en el INE”, expresó Sheinbaum al ser cuestionada sobre la polémica que involucra a Taddei y los señalamientos de un posible conflicto de interés relacionado con personas y empresas proveedoras del instituto.
La presidenta insistió en que los hechos deben aclararse y que los procedimientos de contratación deben ser transparentes. También sostuvo que deben realizarse las auditorías correspondientes para determinar si existen irregularidades.
“Deben hacerse las auditorías que se tengan que hacer”, señaló.
¿Y el “INE No se Toca”?
Al abordar el tema, Sheinbaum hizo referencia a las movilizaciones que se realizaron bajo la consigna “El INE no se toca”. La mandataria cuestionó a quienes, desde su perspectiva, defendían intereses particulares durante aquellas protestas y sostuvo que la situación actual debe analizarse desde la exigencia de transparencia institucional.
Aclaró que cuidar al organismo electoral no significa impedir que se revisen sus actuaciones ni eximirlo de rendir cuentas.
Respecto a la posibilidad de que Guadalupe Taddei renuncie temporalmente a su cargo mientras se esclarecen los señalamientos, Sheinbaum respondió que esa determinación corresponde a la propia consejera presidenta.
La declaración se produce después de que representantes de partidos políticos exigieran explicaciones sobre presuntas irregularidades en contrataciones y posibles conflictos de interés vinculados con proveedores del INE.
Los señalamientos, por sí mismos, no constituyen una prueba de responsabilidad, por lo que corresponde a las instancias fiscalizadoras y autoridades competentes revisar los hechos y determinar si existieron irregularidades.
El mensaje de la presidenta fue directo: la autonomía del árbitro electoral y su papel en la democracia no deben estar reñidos con la transparencia, la fiscalización y la rendición de cuentas.

































