• La legisladora alzó la voz en tribuna para solicitar cuentas sobre los fallidos operativos en Totolapan, Cuautla y Yecapixtla, así como la alarmante crisis institucional que vive la entidad.
Con un llamado firme a la responsabilidad institucional y la gobernabilidad, la diputada Andrea Gordillo hizo uso de la tribuna del Congreso del Estado para solicitar respuestas claras a las autoridades de seguridad pública ante los recientes hechos de violencia que afectaron la movilidad y la tranquilidad en los municipios de la zona Oriente y de los Altos de Morelos, particularmente en Totolapan, Tlayacapan, Cuautla y Yautepec.
La legisladora señaló la urgente necesidad de que las dependencias encargadas de la prevención y la procuración de justicia actúen con la debida coordinación para evitar operativos improvisados que pongan en riesgo a los elementos policiacos y a la población.
Gordillo expuso con severidad el colapso operativo ocurrido tras la detención de un presunto líder criminal en Totolapan, donde a paso de liberarlo bajo el argumento de salvaguardar a tres agentes retenidos, la falta de planeación e inteligencia derivó en el deceso de cuatro elementos en tránsito y en una ola de violencia que se extendió a Cuautla y Yecapixtla.
La diputada equiparó esta capitulación del Estado frente a la delincuencia organizada con pasados eventos de impacto nacional, cuestionando qué han aprendido las instituciones locales para evitar que la presión criminal condicione las decisiones de la autoridad.
Asimismo, la legisladora lamentó que el silencio institucional intente normalizar una realidad donde los comercios cierran por extorsión, se registran asaltos violentos a cuentahabientes en avenidas principales como Plan de Ayala y robos en zonas habitacionales como Palmira. Recordó que los indicadores delictivos sitúan a Morelos en las tasas más elevadas de robo a casa habitación y extorsión presencial, y que el propio INEGI ubicó en septiembre a la entidad en el segundo lugar nacional en desplazamiento forzado de personas debido a la inseguridad.
A esta crisis sumó las graves deficiencias de la Fiscalía General en la integración de carpetas de investigación, recolección de pruebas y fallas en la cadena de custodia, errores evitables que permiten la liberación de delincuentes capturados en flagrancia.
"Pedimos respuestas claras y exigimos con firmeza a las autoridades que cumplan con su responsabilidad. Los ciudadanos estamos absolutamente cansados de la violencia de todos los días. Necesitamos resultados reales; si no pueden con el cargo y no quieren trabajar, que renuncien. Morelos merece autoridades que estén a la altura de las necesidades reales de nuestro estado", manifestó la legisladora.
Finalmente, instó tanto a la Secretaría de Seguridad como a la Fiscalía General a evaluar de manera urgente sus planes de acción y su permanencia, señalando que la ciudadanía no puede quedarse con la certeza de que el Estado se ha rendido ante el enemigo.


































