• Destaca la responsabilidad de las personas adultas para guiar a hijas e hijos a través del ejemplo, el diálogo y la resolución de conflictos sin violencia.
Seguimos impulsando y promoviendo la cultura de la Paz en las escuelas, en los centros de trabajo, en las calles y en cada espacio donde convivimos como sociedad.
Pero construir la Paz también comienza en casa. Como personas adultas, tenemos una enorme responsabilidad: ser conscientes de lo que decimos, de lo que hacemos y sobre todo del ejemplo que damos a nuestras hijas e hijos.
Porque en nuestras palabras y en nuestras acciones estamos sembrando lo que ellos llevarán consigo el día de mañana.
Enseñémosles que un conflicto puede resolverse con diálogo; que un enojo puede enfrentarse con calma; que una diferencia puede superarse con respeto y que una frustración puede convertirse en una oportunidad para reflexionar y aprender.
La Paz se enseña con palabras, pero se aprende con el ejemplo.
Sigamos construyéndola todos los días. Que no termine cuando termine una jornada o una campaña. Hagamos de la paz un hábito, un compromiso permanente y, sobre todo, el camino que enseñemos a nuestras hijas e hijos para encontrar soluciones sin violencia y construir una sociedad mejor.
“¡Palabra de maestra!”, Ruth Rodríguez López Diputada Local LVI Legislatura del H. Congreso de Morelos por Nueva Alianza.



































